Desde el domingo 26 de abril ya es posible que los niños menores de catorce años salgan a la calle bajo algunas directrices. Después de más de un mes de confinamiento donde no han podido abandonar nuestro domicilio. Ante este nuevo escenario, qué podemos hacer y qué no y, sobre todo, cómo podemos hacerlo de forma segura.
Desde que comenzó el confinamiento debido al Coronavirus el pasado 15 de marzo, los mayores hemos podido salir ocasionalmente para ir al supermercado, a la farmacia o a trabajar. Los niños han tenido que permanecer encerrados sin posibilidad de salir a correr, jugar o a visitar a la familia.

¿Qué podemos hacer y qué no?
El Gobierno ha puesto en redes sociales la regla de los cuatro unos: un sólo paseo diario, acompañados de un adulto, un máximo de una hora al día y a un kilómetro de distancia de nuestro domicilio.
Sí podrán llevar juguetes a la calle y sí podrán salir con sus hermanos a la vez, pero no acompañados de más de un adulto. Podremos ir con ellos a parques y jardines de nuestra localidad siempre que estén abiertos, pero no podrán usar las zonas infantiles. En zonas rurales, el paseo también podrá ser por la naturaleza.
Os dejamos con algunos consejos para que la salida a la calle sea más segura
- Antes de salir a la calle, es muy importante que nuestro hijo sepa que hay que tener cuidado. No se trata de infundir miedo, sino decirle que hay que tener precaución.
Hay que decirle que no se toque la cara con las manos y que hay que lavárselas antes de salir.
- Es importante que antes de salir, nuestro hijo sepa qué podemos y qué no podemos hacer.
- Una vez en el exterior, no dejes que tu hijo se acerque a otras personas o a animales. En el caso de los animales, aunque no se ha demostrado que sean transmisores del virus, sí puede ser posible que lo lleven en el pelaje. Ante la duda, mejor prevenir.
- Es importante hacerles saber a los más pequeños que no pueden coger nada del suelo o estar tocándolo todo. Usar el sentido común y ser paciente. Si tenemos miedo se lo vamos a transmitir y tampoco queremos que el pequeño coja miedo a salir a la calle.
- Precisamente por eso último, debemos intentar actuar con cierta naturalidad para no transmitirle ninguna sensación negativa. Si nos encontramos con algún conocido o algún amigo del niño, respetamos la distancia de seguridad de al menos un metro y medio y le explicamos que no nos podemos acercar.

- Durante estos primeros días estamos viendo imágenes en redes sociales de calles y parques a rebosar de personas mayores y niños. Por seguridad y sentido común, evitar las zonas con gran afluencia de personas es la opción más acertada para evitar contagios.
- Para los bebés, por debajo de los tres años, puede ser muy difícil el uso de la mascarilla. Es recomendable a partir de los 3 o 4 años. Si van a estar tocándose la mascarilla o se la tenemos que estar colocando pierden su sentido de uso. Tenemos que entender que el uso de guantes y mascarilla es una recomendación, no una obligación.
- Para ayudar a que no se aburran pueden llevar juguetes con los que se entretengan, como bicicletas o correpasillos, o plantearles juegos que les mantengan distraídos sin que estén pendientes de todo, especialmente después de tantos días sin salir.
- Especialmente en el caso de los bebés, evitar que se lleven las manos a la boca. Sin darnos cuenta pueden haber tocado cualquier superficie.
- Una vez que volvamos a casa, es fundamental que se laven bien la cara y las manos, justo como antes, cuando volvían de dar un paseo o de jugar. Antes era recomendable, ahora es obligatorio.
Poder salir de nuevo a la calle es un pequeño alivio para los niños y niñas después de más de un mes confinados. Aunque esta medida nos permite estar un máximo de una hora, no significa ni que tengamos que estar todo ese tiempo ni que tengamos que salir obligatoriamente. Si nosotros o nuestros hijos no nos sentimos muy seguros, podemos ir saliendo diez o quince minutos al día e ir aumentando progresivamente hasta hacerlo con más normalidad.