
Después de dos meses en casa, gestionar el nerviosismo en niños puede resultar difícil. En alguna que otra ocasión incluso puede llevarnos a tener los nervios de punta y caer en alguna regañina.
Intentar lidiar entre la vida laboral y el nerviosismo en niños en nuestro hogar puede llegar a ser una tarea digna de un malabarista.

¿Cómo gestionar el nerviosismo en niños en casa?
Para empezar es necesario que todos tengamos unos horarios a seguir. Realizar un planning en el que separemos tiempo para hacer tareas escolares y por otro lado otras actividades como juegos. Una vez tengamos nuestro horario, ¡es hora de plantear actividades!
El nerviosismo en niños es muy habitual verlo en estos días en muchos hogares. Hay que tener en cuenta que los niños son muy activos y estar metidos todo el día en casa puede aumentar su necesidad de actividad. Así que, entre las actividades que planteemos, debería haber alguna que implique algún tipo de ejercicio.
Con la ayuda de los niños vamos a planear actividades que les motiven y ayuden a entretenerles en casa. Las actividades pueden ser muy variadas. Como decíamos antes, para gestionar el nerviosismo en niños, puede resultar útil realizar algo de deporte y, si es divertido, ¡mejor que mejor!
Algunas actividades como bailar, hacer un circuito por casa o una pequeña gymkhana pueden ser buenas opciones. Todas estas actividades ayudan a canalizar el nerviosismo y la activación, llegando a la noche mucho más tranquilos.
Pero, si aún así, los niños siguen estando muy activos y nerviosos al caer la tarde, podemos añadir una nueva actividad, la relajación.

Realizar la relajación con los más pequeños de la casa puede resultar una tarea un poco complicada ya que hacer que permanezcan quietos y calmados puede parecerlo. Pero, si hacemos que ellos lo vean como un juego todo será un poquito más fácil.
A continuación se proponen algunas formas de relajación para calmar el nerviosismo en niños.

La relajación muscular es una técnica utilizada para conseguir un estado de calma y relajación en la persona. Por ello, puede sernos de gran utilidad para disminuir el nerviosismo en niños y ayudarlos a conciliar el sueño.
En muchas ocasiones, al realizar esta técnica, las personas llegan a quedarse dormidas mientras las practican. Es recomendable probarlo primero un rato antes de ir a dormir para ver si es efectiva con nuestro hijo. Si ese es el caso, podemos hacerlo a la hora de dormir para ayudarlos a conciliar el sueño.
La relajación muscular consiste en contraer los músculos de una zona durante 7-10 segundos, luego soltar y respirar profundamente sintiendo la relajación de la zona. Por ejemplo, apretamos las manos para sentir la tensión en los brazos y soltamos respirando profundamente para sentir la relajación de los mismos.
En cada grupo muscular (la zona que hemos elegido para contraer), hay que repetir la contracción-relajación dos o tres veces antes de pasar a otro grupo.
Es importante hacer hincapié en la sensación que se produce al destensar la zona. Esto será lo que nos ayude a sentirnos calmados.
Puede que para los más pequeños este ejercicio no resulte de lo más atractivo. Para hacer que sí lo sea podemos camuflarlo como si fuera un juego. En primer lugar deben elegir un personaje de dibujos que les guste mucho y que sea fuerte. Para el ejemplo utilizaremos a Hulk.
Podemos decirle lo siguiente:
«Eres hulk. Eres muy fuerte. A ver, a ver, ¿cómo aprieta los brazos Hulk? Fuerte, fuerte, un poco más. ¡Muy bien! A ver ahora como se relaja, ¿qué sientes en los brazos? ¿Sientes cosquillitas? ¡Vamos a repetirlo otra vez!»

Esto se haría después con las piernas y por último con todo el cuerpo.
¿Cómo estás llevando estos días en casa con los niños? ¿Están muy nerviosos? ¿Qué utilizas para ayudarlos a calmarse?