
Son muchas las mujeres que padecen depresión postparto, una dificultad que aparece como consecuencia de la mala interpretación de las secuelas de ese emocionante y difícil momento. Desde Bebés Today vamos ayudarte a entender ¿Qué es la depresión postparto ? sus consecuencias y como afrontarla.

¿Cómo surge la depresión postparto?
Durante el alumbramiento, la mamá está sometida a un fuerte estrés y sobre esfuerzo, además de, a importantes cambios hormonales, físicos y psicológicos que necesitan atención y comprensión. El agotamiento, cansancio y falta de energía son naturales en el momento y semanas posteriores al parto, lo cual, en muchos casos es tomado de manera negativa.
Esta reacción estará determinada por la manera de ser, las exigencias y expectativas creadas por la madre, su educación, moral y su nivel de responsabilidad.
Esta forma negativa de interpretar sus sensaciones y emociones, llevan a elaborar pensamientos distorsionados sobre su realidad, sus capacidades y si, su manera de sentir es apropiada o no.

Pensamientos y sentimientos elaborados del tipo: “No seré capaz de cuidar a mi hijo”, “siento qué no lo
quiero”, “siento qué no puedo educarla”,
“Nunca seré una buena madre”, “puedo hacerle daño”, etc.,
son corrientes en este tipo de estados, llegando a provocar gran sufrimiento.
Sabemos qué llegados a este punto, la madre pasa por un momento muy especial, donde sus sentidos están a flor de piel y su instinto maternal puede jugarle una mala pasada. Esta situación puede requerir de atención especializada, tanto psicológica como médica.
El celo por el cuidado y protección de su recién nacido, unido a su debilidad y agotamiento, pueden confundirla. Sentir que no es, ni será capaz de atenderlo, por lo que empezará a dudar de ella como madre, lo que la inducirá a entrar en un estado depresivo.
Pero nada de eso es cierto, todo lo contrario, a nivel fisiológico y psicológico la madre es la persona que puede otorgar mayor seguridad al bebé, dado que esos niveles de tensión se deben a su hipervigilancia y alerta.
¿Pero entonces, por qué siento que no puedo ocuparme de mi hijo?, ¿por qué no siento la felicidad de tenerlo en mis brazos?, ¿Por qué cuando lo tengo, siento miedo de hacerle daño o qué le ocurra algo?.
Son preguntas, que muchas mamás con depresión postparto,se hacen.

La sensación de no poder ocuparte de tu hijo nace de tu sensación de debilidad y cansancio como consecuencia de todo el esfuerzo y complejidad física a la que se ha visto sometido tu cuerpo, además de la tensión psicológica.
Esas sensaciones, que al principio pueden ser muy intensas, con calma y paciencia, irán desapareciendo, y poco a poco te iras recuperando física y mentalmente del estrés.
Días para cuidaros juntos con mucho amor y paciencia.
Deja que te ayuden, no creas que tienes que hacerlo sola y a la perfección, tu hijo, está dotado
neuro-bio-cognitivamente para adaptarse a ti y a su entorno.

La madre es la persona que puede otorgar mayor seguridad al bebé, dado que esos niveles de tensión se deben a su hipervigilancia y alerta.
En cuanto a la felicidad, todo tu cuerpo y mente están bajo estrés. Así es muy difícil sentir sensaciones agradables. Claro que sientes felicidad, aunque tu sistema nervioso autónomo en ese momento no te deje expresarla.
Cuida tu imagen, date buenas duchas de agua caliente. Tomate un rato para descansar y dormir. Trata de alimentarte bien, de recibir mimos y cuidados por parte de tu pareja.
Tú, si tú, papá. Si hay un momento donde hay que ser activos y participativos en tu relación, este es uno de ellos.
Presta atención a tu pareja, comprende el nivel de exigencia que ha tenido para ella el parto, respeta su agotamiento y cuídala, permanece en casa el máximo
tiempo, ella necesita apoyarse en ti. Abrázala y mímala, hazla sentir especial y que sepa lo
importante que es para ti, tanto ella como tu hijo.
Siento miedo al coger mi bebé.

El verlos tan pequeños, tan débiles e indefensos, nos lleva a esa preocupación. Piensas que no eres capaz de cuidarlos o poder hacerles daños.
A nivel fisiología toda tú, estas preparada para protegerlo, no hay lugar ni persona que le brinde más seguridad. Ese miedo que sientes te ayudará a activar todos tus sistemas para dar la mayor calidad en tus atenciones.
Aunque te sientas un poco confundida e inexperta, déjate llevar, tu instinto y naturaleza te guiarán perfectamente en tus cuidados.
Eres su madre, nadie podrá atenderlo y cuidarlo mejor que tú
Disfruta de estos momentos, PRACTICANDO LA VIDA.