
Son muchas las mujeres que padecen depresión posparto. ¿Por qué rechazo a mi bebé? ¿Soy mala madre?. Son las preguntas que pueden realizarse cuando sufren los síntomas de la depresión post parto.

Una dificultad que aparece como consecuencia de la mala interpretación de las secuelas de ese emocionante y difícil momento.
Durante el alumbramiento la mujer está sometida a un fuerte estrés y esfuerzo.
Provocando tras él, que se vea sometida a fuertes cambios hormonales, físicos y psicológicos.
El agotamiento, cansancio y falta de energía son normales durante las semanas posteriores, en muchos casos, es tomado de manera negativa. Dicha reacción será más o menos intensa dependiendo de la manera de ser, exigencias y expectativas creadas.

Es forma negativa de interpretar las sensaciones y sentimientos llevan a elaborar pensamientos distorsionados sobre la realidad, capacidades y manera de sentir.
Provocando que la mente se llene de dudas y pensamientos perturbadores del tipo: “No seré capaz de cuidar a mi hija”, “Siento que no la quiero”, “Siento que no puedo educarlo”, “Nunca seré una buena madre”, » Y si le hago daño», etc.
Son ideas corrientes en este tipo de estados provocando gran sufrimiento.

Sabemos que la madre pasa por un momento muy especial.
Sus sentidos están a flor de piel, y su instinto maternal puede jugarles una mala pasada. Será tanto el celo por el cuidado y la protección a su hijo recién nacido, que puede confundir su debilidad con una incapacidad para atenderlo y por tanto dudar de ella como madre.
Nada más lejos, todo lo contrario, a nivel fisiológico y psicológico en este momento una madre es el lugar más seguro donde se podría encontrar un bebé. Dado que esos niveles tan altos de tensión se deben a su hiper vigilancia y alerta.
Este miedo natural y lógico es propio de la especie, y es él que mal entendido, produce las dudas y la inseguridad.

Hoy día sabemos que con las atenciones adecuadas, un buen descanso y la responsabilidad compartida entre los papas, estos estados pasan y de nuevo la mujer vuelve a tomar su vida como siempre.
También será muy importante que durante ese tiempo, su autorregulación emocional se centre en el manejo de su estrés y el contenido irracional de sus ideas, a fin de comprender sus emociones y su manera de sentir. Muchas son las mamás que optan por solicitar ayuda psicológica para conseguir controlar sus emociones y disfrutar de la maternidad.